Aqui me hallo, de nuevo, aplicando mis recién adquiridos conocimientos a la vida real (estoy pensando enviarle un link a mi profesor para que, en caso de posible suspenso, vea que si, realmente he aprendido y no solo eso, sino que aplico conocimientos a nuevas posibles cuestiones teoricas, jajjaja). Pero bueno, a lo que iba:
Dice Castells que todos los movimientos sociales, a pesar de su diversidad (tanto de forma como de contenido) tienen un elemento común: su lucha contra los procesos de globalización “en nombre de las identidades construidas”, lo que consituye un síntoma manifiesto del fin del sueño neoliberal de una economía global independiente de la soiciedad.
Pues aplicando esto al feminismo y cansada de leer (y escuchar) sobre los muchos tipos de feminismo que hay, además de las diferentes críticas que de estos se hacen; que si es bueno o malo, que si es lo mismo que el machismo pero al reves, que debería llamarse de otra forma, igualitarismo o como querais… yo digo lo siguiente:
¿Acaso no es hora de dejarse ya de historias y debates para empezar a retomar el putno en común??? Y usando también un término que aparece en mi libro (Antropologia Urbana de Joseba Cucó) hago referencia a que lo importante es que, ese “movimiento amplio de mujeres”, que existe en cada lugar del mundo, con sus características y su diversidad, acabe por fin con el sueño (más bien realidad en este caso) de las sociedades patriarcales (es decir, todas) de que las mujeres sigamos sin tener acceso al poder, autonomía, decisión, independencia, capacidad de decidir lo que queremos y sobre todo valentía para decirlo en voz alta y luchar por ello.
Así que, un ole por todas las diversas mujeres que forman parte de ese movimiento, consciente o inconscientemente, y sobre todo para que continúe, da igual como se le quiera llamar.

